Google+

martes, 3 de mayo de 2016

Visitando los arrozales de la columna del dragón en Longsheng.

Después de unos fantásticos días en Yangshuo, tocaba seguir camino en nuestra #Rutadelescape 2014.
Al norte de la provincia de Guilin se encuentran las tierras altas donde la belleza de los cultivos en terraza de arroz ha hecho de este lugar visita imprescindible en toda ruta que se precie por China. Esta parte del país se conoce como los bancales de la columna del dragón, por la forma de los surcos de los arrozales que recuerdan a las escamas de la piel de los dragones. La mejor época del año para disfrutar de este espectáculo es sin duda tras la época de lluvias estival,  ya que encontraremos estas terrazas en su máximo esplendor.

El área de los arrozales de Longsheng se encuentra dividido en tres partes: Ping´An, Dazhai y Tiantouzhai. Nosotros elegimos la zona de Dazhai como lugar para pasar un par de jornadas disfrutando de naturaleza.
 
Durante los días que estuvimos en Guilin, hablamos con gente que visitaba Longsheng en el mismo día desde allí. En mi opinión es bastante paliza y, si os cuadra por tiempo en vuestra ruta, recomiendo mucho más hacer un par de noches, para disfrutar plenamente del amanecer, la noche y los senderos, no os vais a arrepentir en absoluto.
 
¿Cómo llegar a Dazhai desde Yangshuo?

1) En autobús público: Tomar el bus hacia Longsheng(龙胜)en Qin Tan Station (琴潭汽車站) en Guilin. Nos debemos bajar en He Ping(和平), andar 3 minutos hasta la oficina de tickets y comprar el billete del bus a Dazhai Village.
 
2) Comprar el billetes de autobús directamente en nuestro hostel en Guilin o Yangshuo, allí te darán el resto de la información, aunque por nuestra propia experiencia no existe esa posibilidad en todos los hoteles y, si existe, cuesta mucho más caro. 

3) La tercera opción, nos pareció mucho mejor y es la que elegimos y desde aquí os  recomendamos. Si estamos en Yangshuo, tomaremos el bus hacia Guilin que nos dejará en la estación de trenes central, enfrente del New Plaza Hotel (no en la del norte). Una vez allí, debemos buscar el bus a Dazhai en la gran explanada frente a la estación.

Esta explanada es un inmenso aparcamiento donde hay furgonetas y autobuses que se dirigen a los principales puntos turísticos. Seguro que cuando os bajéis del bus se os acercará alguien a llevaros, por unas monedas, hasta la furgoneta correcta.
 
Había varios horarios de salida para Dazhai, a las 8:00, 9:00, 10:30, 12:00, 13:30 y 15:00. Nos apuntamos al de las 12. Dejamos allí las mochilas a y, antes de marcharnos, nos aprovisionamos de algunos snacks en las tiendas de la estación y, armándonos de valor, pasamos a los baños...
 
Nos dieron una tarjeta y comprobamos que había buses directamente desde Yangshuo, cosa que no encontramos por ningún sitio durante los días que estuvimos allí. "Dragon Panoramic Floor Travel Lanes" era la compañía que lo operaba, quizás os pueda servir de referencia en Yangshuo.

A la entrada del área de Longsheng había una especie de puesto fronterizo donde teníamos que comprar la entrada al área panorámica. La entrada costaba 100 Yuanes pero llevábamos el DNI y lo pasamos como carnet de estudiante, así que pagamos la mitad. Ya teníamos permiso para visitar los arrozales.
 
Llegamos al área de aparcamiento de la Villa de Dazhai. Antes de bajar del bus, vimos a aquellas pequeñas personitas encorvadas, con unas enormes cestas a la espalda y que parecían estar rifándosenos. Eran las mujeres de la etnia Yao. En el mismo momento en que pusimos pie a tierra, nos abordaron nerviosa pero agradablemente, brindándose a cargar con nuestras mochilas hasta lo alto de la montaña, donde se encuentra la aldea de Tiantouzhai y la mayor parte de las guesthouse.

Después de intentar inútilmente convencer a aquella señora de que la mochila era el doble de grande que ella, no tuve más remedio que ceder y cargarla en su cesta. Eva hizo lo mismo con la suya. de esta manera iniciamos una larga subida serpenteando entre aquellos valles y colinas de un color verde intenso.  Caminamos a través de los empedrados senderos, absolutamente embriagados por la belleza del entorno. Puedo decir sin miedo a equivocarme, que éste es uno de los lugares más bonitos que jamás visitaré.
 
 

 
Tras una subida de unos cuarenta minutos, metidos de lleno en el corazón de las colinas, llegamos a la aldea de  Tiantouzhai. A pesar de ser una zona muy conocida y turística, se respiraba una gran calma y no había casi nadie.
La mayoría de turistas que visitan la zona lo hacen en el día. Hay un teleférico que te sube desde el aparcamiento hasta el viewpoint principal en unos minutos. A mitad de mañana comenzaban a llegar los autobuses y la gente subía a hacer la foto turística de los arrozales desde lo alto de manera que, o bien temprano en la mañana o, a partir de media tarde aquello se quedaba muy tranquilo.
 
 
Llegamos al Dragon´s Den a media tarde. Nuestras porteadoras Yao se empeñaron en quedar con nosotros para la vuelta, con el fin de volver a bajar nuestras mochilas de nuevo, llegaron incluso a ponerse bastante pesadas, es algo un poco triste ver como se va perdiendo el encanto de las cosas en aras de unas pocas monedas pero, ¿qué haríamos nosotros en esta misma situación?
 

El Dragon´s Den Hostel era el lugar elegido para pasar un par de noches en los arrozales. Nada más terminar el checking nos sentamos en la terraza a echar una Tsingtao (15 yuanes) y contemplamos uno de los atardeceres más bonitos de nuestro viaje. Por unos momentos desapareció ese intenso calor húmedo que veníamos soportando desde que llegamos a China, ¡hacía incluso fresquito!

 
Las habitaciones, separadas por cañas de bambú y madera unas de otras, no podían ser más básicas, la cama era puro suelo duro. Nuestra primera impresión fue: !no vamos a pegar ojo¡
 
Sin embargo, fuera por el encanto del lugar, por la cerveza fría o por la fantástica comida del Dragon´s Den, pero esas dos noches dormimos como osos.



 
Para movernos por allí, las chicas de la guesthouse nos dieron un pequeño mapita con los senderos que nos llevaban a los principales viewpoints, de manera que dedicamos esas dos jornadas a hacer pequeñas caminatas a través de los arrozales para ir de uno a otro de los puntos marcados en el mapa, de Dazhai a Tiantouzhai, al mirador del teleférico, vuelta a dazhai por un sendero distinto, etc...

De vuelta de nuevo, tuvimos que bajar hasta la villa de Dazhai y esperar a que llegara uno de los autobuses, esta vez hacia Sanjian donde enlazaríamos para ir a nuestro siguiente punto del viaje, la aldea de Chengyang.


Dazhai Villaje
  Siguiente parada.... Los puentes de la lluvia y el viento en Chengyang 
 

1 comentario:

  1. Preciosas fotos.
    Muchas gracias por incluirme en blogs amigos, tenéis un nuevo seguidor :)

    ResponderEliminar